viernes, diciembre 25, 2009

Life's still on the run!









Nada turbaba aquel silencio lóbrego, el vago resplandor que iluminaba los rincones vacíos y la nada reflejada en los espejos venecianos que la descomponían formando un arcoiris de desolación.

Cuando él entró ya no estaba allí, sólo quedaba aquella claridad que entrando por los ventanales permitía ver el polvo flotando en aquel aire denso y húmedo.

Creyó que la distancia pondría fin a los recuerdos, y lo único que hacía era recordarle que cada vez estaba más cerca de ellos.

Pensó que la vida era huír, y se le fue huyendo.

1 comentario: