martes, mayo 18, 2010

Lira al burdel de las horas muertas.






El sol al cielo dormía
mientras gemía el levante
y las ramas se movían
entre plata y azabache.

Se volvió la noche clara,
cien estrellas por perder,
de sus labios la mirada,
de su sábana el querer.

Mas qué rápido amanece,
qué pronto llega el dolor
y entre lágrimas se mece,
él sólo me dijo: adiós.



Todo lo que nace, muere.

5 comentarios:

  1. me encantaaaaaaa:$:$
    me paso:P

    Xoxo

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  2. Que increíble foto...

    Un muá (L)

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  3. Me ha encantado *_* Un adiós siempre es más corto que un hola, un adiós es más difícil de decir pero cuando lo dices ya no hay vuelta atrás ;)
    Besitos (:

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  4. Y todo lo que muere, nace. O eso dicen...
    Gracias por pasarte, me gusta mucho tu blog.
    Te sigo!

    ;)

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